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¿Cómo y por qué el azúcar (y los dulces) aceleran el envejecimiento?

Los estudios muestran que un exceso de azúcar y otros carbohidratos refinados acelera el envejecimiento de varias maneras a la vez: destruye el colágeno y provoca el engrosamiento de los tejidos, conduce a un aumento de la microinflamación y contribuye a la interrupción de los mecanismos de lucha contra los oxidantes.

En particular, bajo la influencia del azúcar, las moléculas de proteínas y grasas del cuerpo se someten a glicación, lo que provoca no solo un envejecimiento más rápido de la piel, sino que también influye en el desarrollo de la demencia y la enfermedad de Alzheimer. Sigue leyendo para saber cómo el azúcar afecta al envejecimiento.


¿Cómo afecta el azúcar al envejecimiento facial?

Según los científicos, la formación de productos finales de glicación avanzada (AGE) se acelera después de 35 años. A partir de esta edad, los efectos negativos del azúcar en la piel se vuelven significativamente más notorios.

Entre los síntomas clave del envejecimiento prematuro asociados al exceso de azúcar en la dieta, se pueden señalar las siguientes manifestaciones (2):

  • Piel más áspera y brillante
  • Deterioro de la tez natural, aparición de manchas de la edad.
  • Profundización de las arrugas por encima del labio superior.
  • La aparición de arrugas profundas en las mejillas en la parte superior de la sonrisa.
  • Piel flácida alrededor de los pómulos

Además, un exceso de azúcar en la dieta conduce a la interrupción de los procesos metabólicos de la hormona insulina. La insulina aumenta la reabsorción de sodio (el componente principal de la sal de mesa) en los riñones, lo que aumenta la retención de líquidos y, a largo plazo, contribuye a el desarrollo de hipertensión y problemas vasculares.

Valores diarios permitidos de azúcar par envejecer menos

Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud con respecto a la ingesta máxima de azúcar (para personas sin diabetes) son estrictas: los estándares de la OMS permiten solo el 10% de las calorías diarias en forma de azúcar³.

En la práctica, estamos hablando de unas 200-250 kcal, o 50-60 g de azúcar. Esto significa no solo el uso de azúcar en su forma pura, sino también en forma de agregado como ingrediente. A modo de comparación, un vaso de cola o jugo de frutas contiene alrededor de 20-30 gramos de azúcar, el 50% del valor diario.

Colágeno, envejecimiento y azúcar

El colágeno y la elastina son los tipos de proteínas más vulnerables a los procesos dañinos de la glicación (y en particular, la exposición al exceso de azúcar). Sin embargo, son estas proteínas las que mantienen la piel elástica, responsables de la elasticidad de los tejidos y de mantener un cutis sano.

En total, el colágeno representa del 25 al 45% de todas las proteínas del cuerpo; es parte tanto del cabello como de la piel, así como de los tejidos de los órganos internos y los músculos. A partir de los 25-30 años, cada año el cuerpo comienza a perder alrededor del 1-2% de esta sustancia. A la edad de 35 años, el cuerpo carece de alrededor del 15%, y a la edad de 45, ya el 30%.

El exceso de azúcar conduce a un cambio en la estructura del colágeno: se vuelve más rígido (pasando del colágeno tipo 1 al colágeno tipo 3). El resultado es el endurecimiento de la piel y la aparición de arrugas.

Rayos solares y envejecimiento de la piel

Tres factores clave del envejecimiento son el estrés oxidativo (que causa la pérdida de telómeros en los extremos de los cromosomas y evita la replicación adecuada del ADN), la acumulación de proteínas dañadas en el cuerpo (incluso durante el proceso de glicación) y el daño causado por los rayos UV.

En el caso de la piel del rostro, las investigaciones muestran que los rayos ultravioleta son responsables del 90% del daño de la piel que conduce al envejecimiento prematuro, (4) mientras que el uso de productos protectores reduce significativamente el daño.

En cambio, la glicación de proteínas causada por el consumo de azúcar afecta negativamente la capacidad de la piel para restaurar las microquemaduras causadas por los rayos del sol, acelerando el proceso de envejecimiento.

Azúcar y función cerebral

El exceso de carbohidratos rápidos en su dieta diaria se ha relacionado con problemas de aprendizaje, depresión y mala memoria. Específicamente, comer altas dosis de azúcar reduce la producción de una sustancia especial conocida como factor neurotrófico cerebral (BDNF). (5)

Sin una cantidad suficiente de BDNF, el cerebro humano no puede formar recuerdos por completo, lo que conduce a una desaceleración en los procesos de aprendizaje. Además, los niveles bajos de BDNF reducen la capacidad del cuerpo para resistir la resistencia a la insulina, lo que puede provocar diabetes tipo 2.

RECOMENDADO: ¿Cómo los carbohidratos afectan al cerebro?

Otros daños oxidativos del azúcar

Una rama de investigación reciente sugiere que las enfermedades degenerativas relacionadas con la edad (demencia, Alzheimer y Parkinson) también pueden estar asociadas con el consumo excesivo de azúcar.

El principal efecto tóxico de los productos finales de la glicación está asociado con el inicio de la formación de enlaces cruzados entre las moléculas de los polímeros celulares, lo que provoca daño interno en las células y su muerte.

La ciencia cree que el estrés oxidativo y el aumento de los productos finales de la glicación inician un ciclo de retroalimentación positiva donde los cambios normales relacionados con la edad se convierten en una cascada fisiopatológica. (6)

RESUMEN

El daño del consumo excesivo de azúcar se expresa no sólo en el aumento de peso. Hay muchos estudios que muestran que los dulces en exceso están relacionados con la diabetes, la hipertensión, el envejecimiento prematuro de la piel e incluso el desarrollo más temprano de enfermedades degenerativas relacionadas con la edad.

REFERENCIAS

  1. Glycation during human dermal intrinsic and actinic ageing: an in vivo and in vitro model study, source
  2. Five Signs That Sugar Is Ageing Your Face, source
  3. The Joint WHO/FAO Expert Consultation on diet, nutrition and the prevention of chronic diseases: process, product and policy implications, source
  4. Skin cancer facts and statistics, source
  5. Brain-derived neurotrophic factor (BDNF) and its role in the functioning of the central nervous system, source
  6. Advanced glycation endproducts and their receptor RAGE in Alzheimer’s disease, source
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Gonzalo Paredes

Gonzalo es apasionado por impulsar cambios positivos a través de la investigación y divulgación de la ciencia. Además de escribir con otros miembros del equipo, Gonzalo se asegura de que el contenido sea actual, preciso y confiable.

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