Casi todo el mundo siente dolor de vez en cuando. Cuando te cortas el dedo o sientes un tirón,. El dolor es la forma en que tu cuerpo puede notar que algo anda mal.

Cuando una lesión activa los sensores de dolor, estos envían un mensaje en forma de señal eléctrica, que viaja de un nervio a otro hasta llegar al cerebro. El cerebro procesa la señal y envía el mensaje de que estás herido.

Por lo general, la señal se detiene cuando se resuelve la causa del dolor. 

El dolor crónico es diferente. Tu cuerpo sigue doliendo semanas, meses o incluso años después de la lesión. En este caso, las señales nerviosas se siguen activando incluso después de que la lesión haya sanado.

Los mecanismos detrás del dolor crónico siguen siendo poco claros incluso aún para los científicos. Aunque, hoy día se sabe que un tipo de células accesorias de las neuronas – las células gliales – son responsables de contribuir a este proceso.

Células gliales, metabolismo y el dolor crónico

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Esquematización del proceso de dolor crónico producto de una injuria. Cambios funcionales y estructurales en células gliales, disfunción mitocondrial y neuroinflamación (en celeste liberación de citoquinas) y su posterior cronificación del dolor en el sistema nervioso central aun incluso cuando el daño ha sido solucionado.

Hasta hace poco, se pensaba que las células gliales tenían una función puramente de apoyo para las neuronas, proporcionando apoyo físico y nutricional. Sin embargo, hoy día, ha quedado claro que las células gliales son activas y  partícipes de varios procesos neurológicos, incluido el dolor crónico.

Las células gliales no son de origen neural, sino que son células neuroinmunes, un fenotipo distinto. En el SNC se clasifican como astrocitos, oligodendrocitos y microglía, siendo los astrocitos los más abundantes.

En situaciones de dolor crónico ocurren cambios en la función, actividad y estructura de las células gliales. De hecho, uno de los sellos distintivos de la neuroinflamación es un aumento en el metabolismo energético de la glia.

Esos cambios conllevan a una disfunción neuronal y consecuente muerte neuronal que se ha observado en enfermedades neurodegenerativas crónicas.

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Mecanismos del dolor crónico

Los mecanismos detrás del dolor crónico aún no están completamente claros, su multicausalidad está en estrecha relación con la activación y comunicación de las neuronas y glias, dos tipos celulares presentes en nuestro sistema nervioso. 

¿Qué se sabe hoy? Para que el dolor se cronifique, deben ocurrir dos procesos neuronales: una sensibilización en la zona periférica y una sensibilización en el SNC. 

La sensibilización en la zona periférica, se da en un ambiente con distintos actores capaces de provocar daño en la microglía. En estas condiciones, los astrocitos comienzan a mediar citoquinas y las células gliales responden con el mecanismo que se conoce como actividad glial.

Al volverse reactivas, las células gliales la célula cambian el metabolismo y activan contactos sinápticos que enriquecen la sensibilización del SCN.  Si esto se mantiene durante un período de tiempo suficiente puede aparecer el dolor crónico.

DCA: ¿una solución para el dolor crónico?

dca mecanismo del dolor cronico

Al notar cambios en la función mitocondrial de la médula espinal en modelos de dolor neuropático crónico e inflamatorio persistente decidieron estudiar   el efecto de dicloroacetato (DCA, inhibidor de una enzima mitocondrial: piruvato deshidrogenasa quinasa) como potencial tratamiento para el dolor crónico.

Una condición que hoy en día no tiene terapias farmacológicas efectivas. Observaron que la administración oral,  de DCA a corto plazo después de una lesión, mejora los parámetros bioenergéticos mitocondriales, la reactividad glial en la médula espinal se reduce y lo más importante, puede ser eficaz para mejorar el comportamiento en dos modelos de dolor crónico.

Aumento de la sensibilidad dolorosa espontánea o provocada y sensación de dolor a estímulos que normalmente no producen dolor, denominadas respectivamente  hiperalgesia y alodinia.

El DCA, en dosis muy controladas, es un fármaco controversial que obtuvo respuestas clínicas positivas para tratar algunos tipos de cáncer aunque aún no se recomienda su uso para tratamientos en humanos. El hecho de ya estar siendo usada en la clínica hace una terapia con resultados prometedores aunque su eficacia aún se encuentra en exhaustivo estudio.

RESUMEN

El metabolismo de las células gliales es estrechamente relacionado con los mecanismos de generación del dolor crónico.

Para aliviar el dolor crónico, no existen terapias completamente eficientes, ya que es una enfermedad multicausal lo que la hace difícil de mitigar. Atacar con fármacos a estas vías metabólicas es una de las estrategias propuestas por los científicos.

REFERENCIAS

  1. International Association for the study of pain. Neuropathic Pain: The Immune Connection. Clinical Updates Pain 2004 (XII):1. Consultado en: http://www.iasp-pain.org 
  2. Lagos-Rodríguez, V., Martínez-Palma, L., Marton, S., Miquel, E., Escobar-Pintos, R., Cassina, A., Lago, N., & Cassina, P. (2020). Mitochondrial bioenergetics, glial reactivity, and pain-related behavior can be restored by dichloroacetate treatment in rodent pain models. Pain, 10.1097/j.pain.0000000000001992.
  3. Laura Quijano Ana, José Montes María, Retamoso Irene (2010). Tratamiento del dolor neuropático. Arch. Med. Int. 32(1), 17-21.


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