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Hígado graso — ¿cuáles son sus etapas y cómo prevenirlas?

El hígado graso es una afección en la que se acumula demasiada grasa en las células hepáticas. Aunque puede ser causado por el consumo excesivo de alcohol, el hígado graso no alcohólico es una afección cada vez más común, que se produce en aquellos que no beben mucho.

El hígado graso no alcohólico, conocido como EHNA, puede dividirse en tres etapas: hígado graso simple, esteatohepatitis no alcohólica y cirrosis. A continuación, describiremos detalladamente cada una de estas etapas.

  1. Hígado graso simple:
    La etapa inicial del hígado graso es la acumulación de grasa en el hígado, lo que se conoce como hígado graso simple. En esta etapa, el hígado puede tener un aspecto más grande y más amarillo que lo normal. Por lo general, no hay síntomas en esta etapa.

A menudo, el hígado graso simple es detectado en pruebas de función hepática realizadas por otras razones. Las pruebas de función hepática miden la cantidad de enzimas producidas por el hígado y pueden ser elevadas en casos de hígado graso.

  1. Esteatohepatitis no alcohólica:
    La esteatohepatitis no alcohólica, también conocida como EHNA o hígado graso inflamatorio, es la siguiente etapa del hígado graso. En esta etapa, la acumulación de grasa en el hígado causa inflamación en el tejido hepático. Los síntomas en esta etapa pueden incluir fatiga, dolor en el abdomen y pérdida de peso inexplicable.

La EHNA puede progresar a la cirrosis hepática, lo que puede dañar irreversiblemente el tejido hepático y afectar la función del hígado. Es importante tratar la EHNA lo antes posible para prevenir su progresión.

  1. Cirrosis:
    La cirrosis hepática es la etapa más avanzada del hígado graso no alcohólico. Es el resultado del daño hepático a largo plazo e incluye cicatrices y endurecimiento del hígado. La cirrosis puede causar insuficiencia hepática e incluso la necesidad de un trasplante de hígado.

Los síntomas en esta etapa incluyen ascitis (acumulación de líquido en el abdomen), ictericia (piel y ojos amarillos) y encefalopatía hepática (confusión mental).

¿Cómo se puede prevenir el hígado graso?

La mejor manera de prevenir el hígado graso es llevar un estilo de vida saludable. La reducción del consumo de alcohol, la adopción de una dieta saludable rica en frutas y verduras, y la realización de ejercicio regularmente puede disminuir el riesgo de desarrollar hígado graso.

Además, la pérdida de peso y la reducción del estrés también pueden contribuir a disminuir el riesgo.

En conclusión, el hígado graso no alcohólico es una afección bastante común en nuestra sociedad, y puede ser detectado en sus diferentes etapas. Es importante prestar atención a los síntomas y buscar atención médica si se sospecha de hígado graso. Llevar un estilo de vida saludable puede prevenir la aparición del hígado graso y evitar su progresión a etapas más avanzadas.

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Gonzalo Paredes

Gonzalo es apasionado por impulsar cambios positivos a través de la investigación y divulgación de la ciencia. Además de escribir con otros miembros del equipo, Gonzalo se asegura de que el contenido sea actual, preciso y confiable.

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